A Robert Frost
La tierra en las alas de un mirlo
muere y muere el universo dos veces
las olas disminuidas en algas
huele agria
la mañana de este otoño
Dos mirlos
son la constelación posible
apretujados redondos
embardunados de silbidos
son capaces de sostener
la sombra del eclipse
que provocan
La tierra o el universo
tal vez océanos de rayos
en el límite de la agonía
donde rumian las medusas
la memoria de sus mirlos
en este otoño rojo del retorno
©José Enrique Delmonte

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