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viernes, 4 de octubre de 2019

Animula,vagula,blandula... De Borges a Lezama. Omar Rancier.



Animula, vagula, blandula
Hospes comesque corporis
Quae nunc abibis in loca
Pallidula, rigida, nudula,
Nec, ut soles, dabis iocos...

(Pequeña alma, errante y encantadora
invitada y compañera del cuerpo
que pronto partirás a lugares
pálidos, frígidos, desnudos
el fin de todas tus bromas)
Adriano   


Cuando pienso en definir la poesía me viene a la memoria la rima de Bécquer , "el meloso" como le llama JED, que termina con el contundente. Poesía eres tu.
Y así la entiendo, poesía eres tú, él, ella, aquel, somos todos...es esa proyección del sentimiento hacia el mundo, simplemente.
Cuando pienso en poética, me voy a la definición de Umberto Eco, en el sentido de que poética es la capacidad que tiene un texto de comunicar diferentes significados, o sea de leerse de diferentes formas.
Y JED se expresa en ambos lenguajes, en la prosa poética donde juega con los significados múltiples que permiten una cascada de interpretaciones, a lo Borges , a lo Lezama y en el lenguaje de la poesía; breve y cargado de sentimientos, como Bécquer, el meloso.
Lezama, desde su mundo mágico de la cantidad hechizada, habla de poiesis y nos arrolla con un mundo de palabras y erudición regurgitado un Caribe mágico que se resuelve en el capítulo VIII de Paradiso y Borges desde su ceguera iluminada sueña, con Funes, el memorioso, el sueño del soñador que recoge José Enrique y lo convierte en una metáfora de la ciudad perdida.
La voz del poeta se desgrana en discursos, ritmos y cadencias que nos hablan, gritan y susurran a la vez y nos descubren un mundo, o mejor, nos descubren una nueva manera de ver el mundo donde las hormigas y la tierra son interlocutores idóneos del cielo y del mar, donde la propia ciudad hay que descubrirla entre pliegues y rizomas hechos de palabras, cabalgando desenfrenada sobre un trópico entrópico que descubren los pioneros entre sendas perdidas y pedregales filosos.
La ternura, por su parte, brota, y cruje como una vena rota, en breves destellos de sentimiento.

La lectura de los textos de JED la podemos hacer en tres tiempos:
La poesía
La prosa poética
Y los Ensayos
Y cada uno de esos tiempos nos habla en un discurso poético - Eco- que nos refieren a autores latentes que permiten a nuestro poeta recoger de ese legado para construir un legado propio.

Quisiera comenzar explicando el título.
El verso de Adriano, me parece muy apropiado para describir al poeta.

Animula, vagula, blandula (pequeña alma, tierna y flotante)

Así veo el alma de José Enrique.
Un alma pequeña en sus dimensiones corporales, pero a la vez grande en una ternura especial que flota sobre los sentimientos y las cosas.
De ahí se desprende una voz que va tejiendo su discurso a partir de otras voces  y aparece Borges, su predilecto, en su sueño que se sueña desde el propio sueño del soñador:

Inio tenía sueños recurrentes. Soñaba con lugares perdidos, llenos de luz. Soñaba convertido en sonrisa, bañado en carcajadas amarillas emanadas del abismo...
(Alquimias de la Ciudad Perdida, El Sueño. Pág. 73.)

Aparece Bécquer, el meloso, tejiendo sentimiento en las vírgenes vestales:

               "de pechitos nuevos y bucles entrelazados"
( Alquimias de la Ciudad Perdida, La Misión. Pág. 63.)


Y en la pedrera urbana aparecen, del lar nativo, Manuel Rueda desgajando la ciudad como una muñeca rusa y  Marcio Veloz Maggiolo escucha la voz de Ramón Francisco "en el pregón y el canto musical de la vida"

Caminó sola por las calles del oeste y pisó cada adoquín de la Plaza Mayor, visitó las ruinas y descubrió el Alcázar, divisó los muros y pudo combinar el minutero con la hora en el reloj del sol...
(Alquimias de la Ciudad Perdida, La Misión. Pág. 63.)

 A mí, particularmente, se me enreda Lezama en varios de los textos delmontinos.

Caminaba a grandes pasos que apuraban su sendero sin destino, dormitaba entre Orión y Casiopea, y peinaba su antebrazo al despertar...
(Alquimias de la Ciudad Perdida, La Pasión. Pág. 56.)


En la poesía de Delmonte resuena el beso de Miguel Hernández, el poeta-pastor de la República Española revolucionaria:

Beso que parece cierre beso que se abre en beso
Beso tan redondo tan contorno tan completo
Beso aun beso que no escapa jamás el beso
Beso que repite las marcas del beso
Beso fuego
(Intensidad, Inédito. 2014.)


Quiero detenerme en el poema Inminencias, dedicado a Emilio Brea, a propósito.
Emilio, el amigo, mentor, consultor, de José Enrique.
Ese texto resalta claramente como el poeta, JED, transmuta el dolor lacerante de la perdida de su amigo, en una breve, conmovedora y bella elegía donde dice:

La inminencia en el verbo
donde calas esas impávidas versiones
de breves apegos tiernos
de incesantes convergencias

(Emilio en Tango Doble, Inminencias. http://rancier-penelope.blogspot.com/2014/08/celebrando-emilio.html )

Y del que escribió en prosa y en tango doble:

Me habló de futuro, de mi propio futuro donde él esperaba verme, de tantos planes editoriales y de ideas. Me tuve que ir y dudé si tomarnos una foto, sentí que ya no habría otro momento pero aposté al optimismo y nos prometimos porvenir. Me miró con aquellos ojos que transmitían piedad y gracias. Nos abrazamos y sonreímos y le pedí que sanara pronto. Cuatro días después entró en su fase final. Estuve todos los días junto a él hasta su partida. Había terminado su historia y apenas comenzaba su inmortalidad…
(Emilio en Tango Doble. http://rancier-penelope.blogspot.com/2014/08/celebrando-emilio.html)

En los ensayos, Eco resuena entre los muros y la arquitectura se convierte en habla, en  parole, en trópicos y palmeras y en gritos que tratan de rescatar nuestras esencias construidas de los piratas de cuello blanco que asaltan nuestras ciudades y nuestras vidas.
Quiero terminar con el final de los versos de Adriano, un poco indicando lo que le espera a nuestro poeta, arquitecto y amigo:

Quae nunc abibis in loca
Pallidula, rigida, nudula,
(Que ahora te preparas a bajar
Por lugares pálidos, rígidos y desnudos)
O sea enfrentar nuestra sociedad….


Omar Rancier
Poética de Febrero. Puerto Plata, 13 de febrero de 2015.
Arquitecto Omar Rancier